HIGIENE POSTURAL
La higiene postural nos enseña a cómo realizar las actividades de la vida diaria mediante unas posturas que no dañen la integridad física de las personas, es decir, como dormir, sentarse, levantarse, permanecer de pie, caminar, agacharse, coger pesos, llevar las mochilas, lavarse los dientes y muchas otras acciones correctamente.
Postura correcta para evitar dolores de espalda: tumbados boca arriba o de lado con una almohada que ocupe el espacio entre el colchón y el cuello para que la columna vertebral permanezca lo más alineada posible. Para levantarnos de la cama, primero nos colocamos de lado, dejamos caer las piernas fuera y nos sentamos.
Postura correcta para sentarse: el culete debe acercarse lo más posible al respaldo y la mayor parte de la espalda apoyada en éste, con los pies apoyados en el suelo o en un altillo para que no cuelguen. Los brazos apoyados en el reposabrazos o en su defecto, con las manos sobre los muslos. Para levantarnos de la silla, acercar el culete al borde de la silla, apoyar bien los pies en el suelo e impulsar el tronco hacia arriba.
Postura correcta de pie: los pies separados con una distancia similar a la distancia entre nuestras caderas, piernas firmes, rodillas extendidas, culete firme, columna erguida, hombros ligeramente hacia atrás y relajados, cabeza mirando al frente con la barbilla un poco descendida. Si vamos a permanecer mucho tiempo de pie y estáticos es conveniente tener un altillo o escalón para subir un pie cada vez en él, e ir alternando el peso del cuerpo en la pierna que queda en el suelo, por ejemplo, para personas que trabajan en cadenas de montaje y no pueden moverse de su sitio o cuando planchamos.
Postura correcta para caminar: espalda erguida, con la punta del pie apuntando hacia delante, brazos balanceándose a ambos lados del tronco, cabeza mirando al frente.
Postura correcta para agacharse: para llegar hasta el suelo hay que flexionar ambas rodillas y bajar con la espalda recta.
barrastran, el brazo que la sujeta debe estar a lo largo del cuerpo y no por detrás. Siempre es mejor empujar que arrastrar.
Postura correcta para lavarse los dientes: con la espalda erguida y la pelvis apoyada en el lavabo.
Si conseguimos una correcta higiene postural evitaremos muchas lesiones innecesarias, por ello es bueno aprenderlo desde pequeños, aunque nunca es tarde para aprender cosas buenas.
Un saludo de Sara Díez Sierra, fisioterapeuta.