Lo que el tiempo se llevó

VILLALMANZO SE QUEDA SIN PÁRROCO

Desde este septiembre, Villalmanzo se queda sin cura al ser nombrado el actual don José María párroco de Lerma. Hace dos siglos el pueblo contaba con cuatro curas y ahora la casa del cura, con pena, se cerrará. La falta de vocaciones sacerdotales hace que no haya curas para atender a cada pueblo.

EL CURA, ESE HOMBRE, que vestido con sotana o de paisano llegaba al pueblo, para sustituir al precedente, nombrado por el arzobispo. Ligero de equipaje, solo o con algún familiar venía a ocupar la casa cural. Forastero que con la mejor de sus intenciones se convertía en un vecino especial. Los cambios de residencia, son siempre costosos y dolorosos por los amigos que se dejan y la adaptación al nuevo pueblo. En una misa solemne en Villalmanzo, siempre acogedor, se despedía con pena al que se iba y recibía con ilusión al que llegaba. En tiempos pasados la noticia pasaba de boca en boca entre los vecinos y las primeras impresiones se comentaban rápidamente por los corrillos del pueblo.Torre de la iglesia de Villalmanzo con la estrella en Navidad

EL CURA, ESE APÓSTOL que enviado por Dios nos venía a dispensar los cuidados espirituales y los sacramentos. Cumplía el mandato de Cristo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio”. Y después de mucho estudiar latín y filosofía llegaba al pueblecito a convivir, con pocas comodidades y servicios, con gente poco ilustrada pero buenas personas. Entraba a formar el grupo selecto del pueblo, “las fuerzas vivas”: médico, maestro, secretario. Por delante tenía que ganarse la confianza de los nuevos feligreses.

LA LABOR PASTORAL la ejercía administrando los sacramentos, enseñando la catequesis tanto a niños como a padres. Tratando de elevar el nivel cultural en la medida de lo posible con sus predicaciones, charlas, clases, reuniones, libros, escritos y obras teatrales. Celebrando solemnemente las fiestas patronales, las procesiones, las rogativas y por desgracia también los entierros. Llevar el consuelo a los enfermos, ayudar a los pobres, tratar de que la convivencia vecinal fuera lo más amistosa posible siguiendo las doctrinas cristianas de amarás al prójimo como a ti mismo. Y en lo material tratando de mantener y embellecer nuestra gran iglesia, torre y casa cural.

LOS ÚLTIMOS CURAS de Villalmanzo del 39 a hoy: En 1939 estaba don Santiago Sanz Marcos. Del 39 al 41, don Teófilo Pascual. Del 41 al 64, don Ángel Segura Puerta. Del 64 al 68, don Ángel Diez Vallejo. Del 68 al 84, don Diodoro Merino Ruiz. Del 84 al 2004, don Julio González Asenjo. Del 2004 al 14, don Fernando García Cadiñanos. Del 14 al 20, don Domingo Contreras Camarero y del 20 al 22 don José María Martínez Cuesta

LA CASA CURAL, la que tenía siempre la puerta abierta, se cerrará definitivamente, como una más en esta España vaciada. Casa humilde con su patio, remodelada en los últimos años para hacerla más cómoda y renovada su fachada. Casa que habitó temporalmente el duque de Saint-Simón y que da la bienvenida al que arriba a Villalmanzo.

Casa del cura

LAS OBRAS dicen que son amores. Desde la pobreza de la posguerra todos los curas que han pasado han tratado de reparar los desperfectos del tiempo en el edificio de la iglesia y la torre. En la sólida torre, el tejado después de varias reformas, se dejó como terraza para admirar el panorama. Las viejas campanas y el esquilón se fundieron y se automatizaron. Se sustituyó el viejo reloj de pesas por uno moderno de dos esferas. Se renovó el piso y se limpió de palomina toda la torre. Se puso una calefacción en la parte inferior para calentar un poquito la iglesia.

REFORMAS EN LA IGLESIA en paredes, bancos y altares. En los años 50 se pusieron unos sencillos bancos bajo el coro. En los años 70 se picaron las paredes quitando el yeso que las cubría y dejando a la vista la mampostería. Fueron desapareciendo los reclinatorios familiares y los hacheros con los velones. Ya en este siglo hubo una gran remodelación restaurando los altares, la sacristía y poniendo unos bancos modernos. Desapareció la cerca de la pila bautismal y los estrados de los altares y del monumento. Se realizó la gran obra de reparar el tejado y se pintó la iglesia por dentro. Se remodeló la sacristía y la sala de reuniones. Se mejoró el atrio con una zona peatonal y otra ajardinada. En estas reparaciones han contribuido muchas personas de manera física y otras con sus aportaciones y también entidades crediticias. Es de agradecer a todos aquellos que colaboraron en la mejora de nuestra iglesia. Que Dios se lo pague.

Iglesia de Villalmanzo nevada
CONCLUSIÓN: los tiempos modernos han acabado con la vida tradicional del pueblo. La emigración ha dejado Villalmanzo sin aquellas familias numerosas de las cuales salía alguna vocación sacerdotal como los dos sacerdotes cascajuelos Clemen y Ángel. Los feligreses del pueblo echaremos mucho de menos la presencia, camaradería y su labor pastoral del cura del pueblo y añoraremos agradecidos a aquellos que pasaron por nuestras vidas dándonos ejemplos de fe y bondad, lamentando que al párroco de Villalmanzo el tiempo se lo llevó...

CARRIGUERA
   

Edita:

Parroquia de Villalmanzo

Correo electrónico:

hola@elcascajo.mlogicial.com


  Edición web:     Mlogicial