Editorial

ESTAMOS EN ESPERA DE...

El pie de esta editorial me lo dan tres hechos que contemplamos muy recientes y cercanos. Primero: Hace pocos días el 28 de marzo hubo en Burgos una manifestación organizada por la HOAC contra la siniestralidad laboral, que nos recordaba la muerte de un obrero en Palacios de la Sierra, hace un año. No es la primera vez que ocurre algo parecido, ¿por qué será?. Hay muchos oídos sordos a una necesidad imperiosa que es el respeto por la vida y los derechos humanos, entre ellos la seguridad en el trabajo. A veces, porque las empresas no toman la conciencia necesaria para mejor prevención y protección de riesgos laborales, otras también puede ser porque no lo asumimos, lo cual nos hace culpables por nuestras imprudencias, por ejemplo, los muchos accidentes de tráfico o que haya tantas zarceras abiertas en nuestras bodegas, etc. De todas formas mucho tenemos que mejorar y podemos decir que estamos a la espera de…  

El segundo hecho es la manifestación en Madrid de toda España Rural, el 31 de marzo, gritando contra la despoblación. Nos da pena constatar como de año en año vamos perdiendo población sin que los políticos hagan nada por la causa. Ante un mundo que no prima más que el capitalismo y el progreso, nos olvidamos del valor de la persona, de su historia y su entidad propia. Queremos permanecer con nuestros derechos y obligaciones, desarrollarnos en un ambiente más humano y natural, pero tenemos que cambiar de mentalidad para ser más solidarios en favor de los menos favorecidos. Y mientras, estamos a la espera de....

El tercero es lo que se nos avecina, el 28 de abril, las Elecciones Generales. Los cristianos comprometidos no podemos pasar por alto la participación en la política para defender la dignidad de la persona humana y su implicación en la búsqueda del bien común. Se nos pide comprometernos con lo que votamos, que sirva para la promoción de la justicia, la erradicación de la pobreza, la defensa del trabajo digno, etc. Por esto el Papa pedía al Señor que nos regale más políticos a quienes les duela de verdad la sociedad, el pueblo y la vida de los pobres. (E.G. 202 y 205). Y mientras, estamos a la espera de….

 

Subrayo estas últimas frases porque los cristianos estamos llamados a vivir la esperanza que se funda en la solidaridad para ir creando vida, pues somos miembros del Resucitado, con Él hacemos presente que la última palabra no la tiene la esclavitud del hierro o el dinero, sino la vida.

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Parroquia de Villalmanzo

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