LA SOLEDAD Y LA INSEGURIDAD EN LA TERCERA EDAD
Nuestra población cada vez va envejeciendo más, hasta tal punto de ser muy superior al número de nacimientos. Por eso, desde la residencia hemos querido abordar uno de los temas que más preocupan a nuestros mayores: la soledad y por consiguiente, la inseguridad/vulnerabilidad que sufren.
La Soledad: la esperanza de vida es cada vez más alta por lo que la gente suele vivir más años de los que se disfrutaban hace décadas. A esta aparente buena noticia se le puede unir otra que no es tan buena, y es que no todas las personas llegan a este tramo vital con una red de personas que puedan cuidarlos y atender sus necesidades básicas.
El miedo a quedarse solo es una de las emociones naturales más extendidas en el ser humano que puede acabar generando depresión y exclusión social.
Hay que ser consciente/realista y ver que la SOLEDAD es una de las peores enfermedades que existe y esto desencadena en La Inseguridad, especialmente por la noche y en personas que viven solas.
Hay muchas personas del colectivo de la tercera edad que durante el día pueden ser muy independientes y hacer diferentes tareas, pero cuando llega la noche se asustan y se sienten más desprotegidos por miedo a que les suceda algo. Esta fragilidad queda resulta si conviven con alguien o acuden a un centro residencial de la tercera edad.
Es importante atender las necesidades básicas de nuestros mayores y en el centro residencial “El Racimo” eso es lo que hacemos. No sólo atendemos a su higiene y alimentación, sino que también nos preocupamos por su red social, su ocio y tiempo libre y les proporcionamos el cariño y la atención que demandan/necesitan.