PARA PENSAR
Estamos envueltos en la crisis, pero Dios es siempre salvación. Nos rodea el individualismo, pero Dios es proyecto de comunión. Hablan las bombas en muchos lugares de la tierra, pero Dios pronuncia una palabra más fuerte que toda guerra: Amor.
Hay desesperanza ante la incertidumbre del futuro, pero en el Adviento resuena la voz esperanzada del Dios de la ternura. ¿Acaso se puede empezar a caminar sin la alegría de la fiesta? Si allá en el horizonte una luz, un Niño, nos espera… ¿cómo no caminar con alegría? Dios se hace susurro en todo oído, invitación urgente a caminar, diálogo amoroso en busca de respuesta: ¡Levántate y estrena tu dignidad!
(Pedro Tomás Navajas)