LAS TENADAS DEL CAMPO
Las novelas y poesías han ponderado la vida bucólica de los pastores como ideal. Pero creo que en Villalmanzo con su extremado clima, la vida del pastores no ha sido nada fácil. Arreaban poco más de un centenar de ovejas churras. Todavía en los años 50 había unos ocho pastores que fueron desapareciendo. Hubo familias que se dedicaron a este oficio. Los hijos aprendían cómo adiestrar perros y dirigir rebaños, prevenir de hierbas tóxicas o curar con otras, dar pienso, ordeñar, esquilar, matar y destazar. La experiencia, observación y cuidado eran los remedios caseros porque no habían llegado las medicinas modernas.
Las tenadas: Eran construcciones de adobes, dedicadas a albergar las ovejas, con una parte cubierta, muy baja, con paja en el suelo y un patio de tierra al descubierto. Ya pasadas a la historia en Villalmanzo, las había en el pueblo para el invierno y en el campo para el tiempo bueno. Las del pueblo han desaparecido para dar paso a otras construcciones como casas o locales y las del campo ya casi no se ven ni los cimientos. Cada dueño de rebaño poseía una en el pueblo y otra en el campo. Veamos las del campo, no precisando el número exacto.
Tenadas de la Tejera: Situadas al norte, a 1,5 km del pueblo en el valle que riega el arroyo. Había unas 5 en un margen, 4 en otro y 3 subiendo la costana. Hoy derruidas, quedando algunos cimientos.
Tenadas de los Cinco Corrales: Estaban próximas a las anteriores y hoy en ruinas.
Tenadas de Valdecalzada: Unas 7 se encontraban en la Cañada que va a Torrecilla, a unos 2 km del pueblo. Aquí tenía mi padre una que de niño vi reconstruir. Están arruinadas quedando algunas paredes que años atrás algún pastor cercó formando un redil. Ya no se ven unas piedras en redondel, donde dejaban bolos de sal para que los lamieran las ovejas.
Tenadas de Valdondiego: Son unas 8 y las más alejadas, a unos 4 km en dirección a Villamayor de los Montes. En los años 70 todavía se reparaban y guardaban rebaños. Mantienen algunas paredes y unidas con una cerca, forman un redil que un pastor todavía usa en verano.
Beneficios: Las ovejas aportaban a los dueños carne, lana, leche y estiércol. Vendían los corderos y las corderas las dejaban para reponer las ovejas muertas, viejas o machorras. La lana se usaba para hacer colchones, para hilar o venderla. Una vez al año las ordeñaban para hacer después unos sabrosos quesos frescos. Los rebaños aprovechaban los pastos naturales de las cañadas y después de la recolección, de rastrojos y viñas y así evitaban incendios. El estiércol de las tenadas servía de abono para fincas y viñas.
Historias: Las tenadas del campo se abandonaron en los 90. Servían también de refugio en caso de tormenta a los agricultores que estaban en las cercanías. Metían a los machos con dificultad dentro de los bajos tejados. Allí también se refugiaban pobres, gitanos y prófugos. Los ancianos contaban historias milagrosas: haber caído un rayo y matar a mulos y no pasar nada a los dueños o matar a varias ovejas y no herir al pastor. Me contaba mi padre que con una gran nevada tuvo que subir paja y pienso a la tenada de Valdecalzada. Y más anécdotas que quedarán en el olvido.
Conclusión: Las tenadas del campo han desaparecido totalmente de Villalmanzo.Las subidas de sueldos y de piensos ya no hacían rentables los rebaños. Desaparecieron los pastores y rebaños y se abandonaron las tenadas del campo. El verso del poeta: "pastores, los que fuereis allá por las majadas al otero" ya no tendrá sentido en la mira de Otero... Ni se oirá el tintineo de las esquilas por las cañadas y los cerros... Ni habrá donde guarecerse porque a las tenadas del campo... el tiempo se las llevó... para siempre?
Carriguera