2015, UN AÑO ELECTORAL
¡Hola, amigos! A estas alturas del año, no me cabe la menor duda que esa “ilusión de Noche Vieja” está ya bastante mortecina; la realidad de cada día la va reduciendo a su tamaño verdadero. Así es la vida: ilusión, preocupación, trabajo, realismo. Sin embargo, cada uno de estos pasos son necesarios y cumple su función. Como las olas del mar, ellos van marcando el perfil de nuestra vida en una continuidad permanente. Quizá cuando llegue esto al lector, otra nueva ilusión estará ya tomando velocidad de crucero hacia la cumbre, y será la ilusión más importante del año: nuestra vida social se renueva. Bien sabéis que tal como leéis en el título, este 2015 es un año electoral: de marzo a noviembre en toda España estamos llamados a renovar nuestros MANDOS en una u otra autonomía, cuando no en todo su territorio, el pequeño o el grande. Atentos pues, porque se inicia la gran fiesta de la democracia, celebramos el gran encuentro ciudadano para, entre todos, decidir los cambios (¡que sean para mejor!). Muchos vecinos se sentirán conmovidos, y alguien, sin duda, se preguntará: pero, ¿quién soy yo para que me llamen a dar mi opinión con tanta solemnidad? Y tal vez empiecen a darse cuenta de que, a pesar de todo, son algo importante, aunque no entiendan el por qué. Así es, no andan equivocados; todos necesitamos reflexionar algo cada día: quiénes somos hoy, por qué somos lo que ahora somos, qué responsabilidad tenemos con los que nos rodean… Hay que hacerse preguntas, que para eso tenemos inteligencia y usamos la Razón y tantas otras cosas. Y es que ahora, en esta época de España, todos somos ciudadanos, es decir, compañeros en un viaje que llamamos compartir la vida juntos, con nuestros derechos, nuestros deberes y nuestra dignidad. No somos islas, sin compromisos unos de otros, nada de eso, hoy formamos Comunidad, pequeña como una aldea o grande como un país o muy grande como el Mundo Global.
Todo lo que sucede ahí nos debe interesar, porque estamos integrados en grupos o sociedades de diversos tamaños, y usamos de muchas cosas comunes. (buenas y no tan buenas). Este es un fundamento de nuestra dignidad y de que se nos invite a todos a opinar sobre lo que los partidos nos ofrecen para gobernar mejor: al menos esa es su voluntad. Pensad y decidid sobre sus programas: ¡nos jugamos mucho!
El abuelo os quiere recordar que no siempre fue así; los abuelos de este pueblo, y algunos sin ser abuelos, sabemos de otras formas de gobernar que no son como ahora, porque hemos vividos años bajo un sistema Dictatorial en que los militares tenían el poder y el pueblo carecía de libertades civiles. Hoy vivimos en Democracia, una “palabreja” de origen griego (Demos=pueblo y cratos=gobierno), es decir: un sistema de derechos y libertades elaborados y aprobados por el pueblo español para gobernarse y convivir en el respeto y armonía. Viene a decir que el Pueblo comparte todo el Poder, es el Soberano de este país, y nos gobernamos mediante representantes elegidos por durante un tiempo limitado. ¿Que cómo hemos conseguido esto? La respuesta nos la da la ciencia de la Historia, amigos, de la Historia de España. La debéis estudiar con mucho interés, hasta conocer la historia de vuestra familia: sus nombres, su origen, su descendencia, dónde trabajaron, cómo se ganaron la vida y crearon un patrimonio que ahora heredáis sus descendiente. Necesitamos saber y leer mucho para poder entender lo que pasa en nuestro Mundo, nuestro pueblo, nuestro país. El romano Cicerón, en época muy antigua, nos dejó escrito que “la historia es maestra de la vida”. Y así es, las elecciones son un ejercicio de vida democrática; terminada esta, habrá que seguir practicándola día a día con y ante quienes nos representan: esa es la Democracia inventada por los Griegos antiguos. Amigos, nos merecemos Buen Suerte: ¡Consigámosla! ¡Nos importa mucho!
El Golilla/Febrero/15