¡ADIÓS, DON FERNANDO!
Con el nombramiento del nuevo párroco en Villalmanzo y en los pueblos del Valle, queremos dar la
Bienvenida a don Domingo Contreras: El arzobispo ha creído conveniente el relevo de nuestro párroco don Fernando por don Domingo. Y aunque nos duele este cambio, recibimos con todo cariño a Domingo como nuevo párroco. Ya se nos presentó en el número anterior de esta revista. Le deseamos toda suerte de éxitos apostólicos en su nueva labor parroquial y arciprestal en Villalmanzo y en los pueblos del Valle. ¡Bienvenido sea!

Despedida: Don Fernando García Cadiñanos se nos va. Con el nombramiento arzobispal Fernando deja el “gran” pueblo de Villalmanzo por la “pequeña” ciudad de Burgos. Con gran sentimiento de los feligreses cascajuelos, pasa a ejercer el ministerio sacerdotal en la parroquia de Nuestra Señora de las Nieves de Burgos. Han sido diez años de entrega abnegada a Villalmanzo, a pueblos del Valle y al arciprestazgo del Arlanza..
La persona: Con su juventud, altura, guapura, su llegada a Villalmanzo, impactó a los cascajuelos. Le vimos como un paisano más, sin la vestimenta clásica de la sotana sacerdotal, (que la única vez que se la puso parecía un...). Con su afabilidad, su constante sonrisa en los labios, sus palabras de aliento, su simpatía, se ganó el cariño de todos los cascajuelos.
Labor apostólica: Desde su llegada, el interés por la parroquia, por el arciprestazgo, por la feligresía, por el bien de las almas encomendadas a su custodia, ha constituido la esencia de su ministerio. Ha exhortado con fervor a participar en la santa misa, con sus alegres "buenos días", con sus melodiosos cánticos, con su proximidad a los problemas de la gente en la predicación, con su fervorosa misa. Ha tratado de vigorizar la vida espiritual de los cascajuelos, celebrando con solemnidad y alegría la Navidad, con recogimiento los oficios y procesiones de Semana Santa, con inmenso júbilo las fiestas patronales. Ha estado cerca de los niños, de los jóvenes, de los mayores, sobre todo de los ancianos y enfermos a los que ha visitado con frecuencia.
Labor cultural: Ha destacado: su invitación a asistir a charlas religiosas, de catequesis, de formación de padres, de mayores, de actualización informática y de temas variados. Su interés por revitalizar las cofradías, los cánticos de corales, con participación en concursos y en reuniones de pueblos. Sus excursiones y salidas de confraternización y solidarias por causas benéficas. Sus escritos explicando la historia del templo, de altares y de la torre (haciendo que todo “quisqui” la escalara para admirar el paisaje desde el mirador). Su iniciativa por tener un medio moderno de comunicación escrito como esta revista de “El Cascajo” y su edición en Internet gracias a César.
Sus obras: Es de destacar su empeño en la mejora de la iglesia de Villalmanzo. Ha aprovechado la financiación de los fondos PRODER y la colaboración económica de entidades y feligreses. En el número anterior de "El cascajo" vienen detalladas sus obras e importes, como: restauración de retablos, imágenes, vidrieras, monumento, sacristía, bancos, calefacción, rampa, torre, campanas, casa y local parroquial... Es de destacar su trabajo manual en la reforma, reparación y limpieza de la iglesia de Villalmanzo, de donde salía hecho un cirineo, como en la inolvidable limpieza del Cagatorio.
Despedida:
La misa: El día 21 de septiembre de 2014 se celebró con toda solemnidad la misa de entronización de Domingo y despedida de Fernando. Después del toque de campanas, con los parroquianos haciendo pasillo en el atrio, fueron recibidos entre aplausos a su llegada al templo. En el coro había un cartel dando la bienvenida a Domingo. Ambos concelebraron con gran solemnidad con otros tres sacerdotes. Asistió todo el pueblo con gran fervor y emoción. El coro, solista y acompañamiento con cánticos religiosos enfervorizaron a los feligreses. En la predicación, los dos sacerdotes hicieron mención a su tarea apostólica. Al final, varias personas, en nombre del pueblo, despidieron a Fernando deseándole lo mejor. Con un cántico especial dedicado a él y entre aplausos acabó la ceremonia.
El ágape: Después pasamos al polideportivo, donde estaba la mesa presidencial y otras numerosas para los 250 comensales. Don Fernando bendijo la mesa y nos dispusimos a degustar los manjares en armoniosa hermandad. A los postres fue obsequiado por cofradías y particulares con magníficos recuerdos en agradecimiento a su paso por Villalmanzo. La coral con un popurrí especial y otros grupos nos alegraron con sus cánticos. Después nos amenizó la velada el humorista del pueblo. Y entre emocionados aplausos nos despedimos.

Conclusión: No puedo resumir en pocas palabras la ingente obra llevada a cabo por don Fernando. Perdonad si he olvidado hechos memorables. Creo que todos los cascajuelos reconocen su gran labor en la parroquia de Villalmanzo. También quiero dejar constancia del pesar que sentíamos al abandonarnos. Como constató en las emocionadas despedidas, los cascajuelos agradecían con efusión su labor apostólica durante la década de párroco de Villalmanzo. Es de agradecer también a cuantos colaboraron desinteresadamente en su labor. Le deseamos, los desconsolados cascajuelos, muchos éxitos en su nueva parroquia, aunque sintiendo… que cuando un amigo se va… ¡algo se muere en el alma!
Carriguera