Medicina

CONSEJOS PARA MUJERES CON CISTITIS

Son las infecciones de las vías bajas del tracto urinario no complicadas. Las padecen el 50 - 80% de las mujeres y casi un 25% de estas padecen una reinfección, que, en muchos casos se repite de forma periódica. Se manifiestan con: ganas repentinas de orinar con la emisión de unas gotas de orina, ardor al orinar y en ocasiones hematuria (sangre en la orina). Hay una serie de factores que facilitan las infecciones recurrentes (de repetición):

  • Situaciones que alteran la flora normal de la vagina: menopausia, uso de espermicidas…
  • Factores mecánicos: la incontinencia, el coito, prolapsos uterinos, de vejiga o de recto, que provocan una obstrucción al flujo de orina y la presencia de orina residual tras la micción.

Una vez que se produce, la única medida es acudir al médico y recetar un antibiótico. Aunque no existe una solución milagrosa, existen algunos consejos simples que permiten limitar las recaídas:   

NO AUTOMEDICARSE.

BEBER SUFICIENTEMENTE AGUA (de 1,5 a 2 litros al día) para que las orinas sean menos concentradas y así disminuya el riesgo de infección.  

ACIDIFICAR LA ORINA: con la ingesta de arándanos o zumo de naranja. Una orina acida dificulta que las bacterias se adhieran a la superficie de la vejiga.  

BUSCAR si existe algún tipo de DESENCADENANTE: menstruación, ovulación, relaciones sexuales… Si aparecen tras las relaciones sexuales, acostumbrase a orinar sistemáticamente después de mantenerlas.  NO CONTENER LA ORINA durante demasiado tiempo. Orinar frecuentemente (mínimo 4 a 5 veces al día) y en cuanto se sienta la necesidad de hacerlo; eliminando toda la orina. Las bacterias pueden crecer cuando la orina permanece en la vejiga demasiado tiempo. Aunque no se tengan ganas de orinar, procurar no estar más de 4 horas sin hacerlo.  

EVITAR LA HUMEDAD Y EL CALOR favorecen proliferación de microbios. Cambiar la ropa interior todos los días, no debe ser demasiado ajustada ni sintética. Tras orinar, lavarse y secarse el área genital de delante hacia atrás para reducir las posibilidades de introducir bacterias desde el área rectal a la uretra. Nunca repetir la maniobra con la misma toalla. Esto es de particular importancia después de una evacuación intestinal. Es importante instruir a las niñas en estas prácticas. Al finalizar lavarse las manos con agua y jabón. Limitar la higiene íntima a dos veces al día, evitar los aseos vaginales y utilizar productos suaves que respeten el pH vulvar (de 5 a 7).  

EVITAR EL ESTREÑIMIENTO: dieta equilibrada con verduras verdes, frutas, fibras… comer a la misma hora y realizar un mínimo de actividad física. La estancación de los excrementos en el recto favorece la proliferación de microbios 

Durante la MENSTRUACIÓN, tener especial cuidado cambiar el tampón o la compresa de forma regular.

Estas recomendaciones están limitadas a mujeres adultas no embarazadas y que no tengan enfermedades asociadas. Es importante distinguir entre esta población y otras: niños, hombres y otros pacientes con anormalidades anatómicas o funcionales del tracto urinario conocidas; donde el enfoque y tratamiento de las infecciones de orina es diferente.

Nuria Adrián

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Parroquia de Villalmanzo

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