PREPARANDO LA PASCUA
Nos presentamos ante una de las fiestas más populares de nuestra fe: La Pascua de Resurrección. Es el recuerdo de aquella primera Pascua del pueblo de Israel a través del desierto, pero sobre todo es la celebración del triunfo de Jesús sobre la muerte con su resurrección.
Si nos fijamos en algunas palabras dichas, las más significativas serían: desierto, muerte, triunfo y resurrección. Hay una cierta correlación entre ellas, pues para llegar al triunfo- resurrección hay que pasar por el desierto-muerte. Pensamos que esto será al final de la vida, que nos pilla muy lejos, pero no caemos en la cuenta de que es el acontecimiento de cada día. Abrid un poco los ojos y veréis a tantos que pasan por el desierto o llevan una cruz, a veces muy pesada, pruebas que les hacen tirar sus ilusiones por el suelo o caídas de las que cuesta levantarse o caer en el derrotismo.
Cuando en Burgos, el día 2 de marzo, participamos en el Gesto Público Diocesano, se veía una pancarta que decía: “Ningún hogar sin luz ni calor”. Detrás de este lema hay muchas historias que contar, son esas cruces dichas. Te has preguntado ¿por qué?. Una pista la da el Papa Francisco cuando nos advierte que hay una economía que mata. Sí, esa que nos hace insolidarios, que se mueve por el afán de poder y que no la importa nada los derechos de las personas, la que es capaz de levantar muros y cerrar las puertas a tantos que huyen de su tierra o pasar indiferente ante el hermano sin pan ni hogar.
A esto podemos hacerle frente y poner un poco de esperanza. Pasamos de la muerte a la vida viviendo el mensaje que con motivo de la cuaresma nos dio el Papa: “La cuaresma (y siempre digo yo) es un tiempo propicio para abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo. Cada uno de nosotros lo encontramos en nuestro camino. Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor”.
Nuestra parroquia quiere hacerse eco de esta llamada apoyando con el mercadillo del Comercio Justo, a los damnificados por las inundaciones de Perú, celebraremos la Cena Solidaria el 20 de mayo para financiar el proyecto de Manos Unidas. Tenemos el contenedor de ropa de Cáritas instalado en la plaza. Colectas, donativos particulares y acompañamiento voluntario, será algo de lo que podemos hacer para que la PASCUA sea de verdad FLORIDA para todos.
En el fondo de todo esto está con su manto protector, el acompañamiento de nuestra Madre, la Dolorosa, a quien invocaremos de forma especial cuando, el 24 de junio, la visitemos en el Santuario de FÁTIMA.
FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN