HACE 500 AÑOS: La Iglesia Cristiana europea se dividió.
Quinientos años son muchos años para que ninguno de nosotros nos acordemos. Pero es una realidad que seguimos viviendo: aquí estamos conviviendo en paz “católicos” con “protestantes”.
Antes de esos 500 años, las cosas no eran así; todos ellos formaban la Comunidad o Iglesia Cristiana, la que organizaron muchos años antes, los discípulos de Jesús, llamado Cristo. Pues bien, eso pasó hace ese tiempo. Y ¿por qué fue así, cuando Cristo nos mandó: “permaneced en mí y Yo en vosotros”?(Juan, 15,4).No es fácil entenderlo en este espacio. Vamos a ver si consigo un poco.
Nos situamos en el Renacimiento, en que Carlos Iº de España gobernaba también en Alemania (emperador 1516-58).
La jerarquía de la Iglesia, sobre todo en Roma, llevaba una vida relajada y de lujo, y los cristianos padecían guerras, hambres y miserias. Algunos intelectuales y monjes, al comparar esto con la vida de Jesús, vieron que sus vidas no se parecían. Así que denunciaron los abusos y vicios, y predicaron que la iglesia debía reformarse.
Contaron con el rechazo de la Jerarquía y el Emperador, y tuvieron buena acogida de la clase humilde, especialmente en Alemania.
El conflicto se hizo muy duro y largo. El monje agustino, Martín Lutero se prestó a discutir y presentó su “Reforma”(1517). El apoyo de algunos príncipes y de intelectuales amigos le permitió divulgar sus escritos y propuestas.
Obligado a rectificar, protestó por la persecución y muertes que padecían él y sus seguidores; de ahí les vino su nombre “Protestantes”. El caso es que de aquellas discusiones se siguieron guerras que no terminaron hasta 1648 (131 años).
Desde entonces, los Cristianos están, divididos y enfrentados Protestantes y Católicos. Algo se avanza: hoy las dos ramas siguen separadas y dialogan a paso lento para lograr acuerdos y volver a formar la única Iglesia de los seguidores de Cristo, que es lo suyo y atender a su mandato.
El Golilla/julio 2017.