PARA PENSAR
La crisis de la pandemia es una buena oportunidad para hacer una breve reflexión que puede ayudar a todos. La crisis es un fenómeno que afecta a todo y a todos; la crisis es una criba que limpia el grano de trigo después de la cosecha. La Biblia está llena de personas que han sido "tamizadas" por la crisis y así han podido cumplir su misión. Jesús ha pasado por la crisis de las tentaciones, de Getsemaní, de la traición de Judas y el abandono de los Apóstoles( Mt.4,2) y por último, la crisis de sentirse abandonado de Dios en la Cruz. Quienes no miran la crisis a la luz del Evangelio, miran la crisis sin la esperanza del Evangelio y nos asusta porque nos hemos olvidado que el Evangelio es el primero que nos pone en crisis. De cada crisis emerge siempre una adecuada necesidad de renovación: un paso adelante. No se trata de “remendar un vestido”, porque la Iglesia no es simplemente el “vestido de Cristo”, sino su cuerpo que abarca toda la historia.
Audiencia del Papa Francisco a la Curia Romana, 21 / Diciembre de 2020.
Dibujado por: Lucía y Adrián Arnaiz Galaz