Cuentos del abuelo

NUESTRAS CONDUCTAS

¡Hola amigos! Nos narra la historia --y también la leyenda--, que allá por los tiempos medievales, destacó como personaje muy singular, Rodrigo Díaz de Vivar, conocido como el Cid Campeador (1045-1099). Este nombre árabe equivale al de “Señor Batallador”, como así lo confirma la Historia. No obstante, la leyenda también ha hecho su trabajo. Desde muy antiguo se le recuerda como el protagonista de la “Jura de Santa Gadea” al rey castellano Alfonso VI sobre su participación en el asesinato de su hermano y rey de Castilla Sancho II. Asunto gravísimo, digno de una exigencia semejante. Pero eran tiempos en que solo los grandes nobles y fuertes podían hacer esto, pero ¿a qué precio? …

Han pasado muchos siglos llenos de acontecimientos graves, pero solo en nuestros días se ha hecho cosa parecida con otros métodos. Por vez primera desde entonces, hemos sufrido como pueblo dudas semejantes: los gobernantes, como colectivo elegido por el  PUEBLO, echaban mano del dinero público para el interés del partido gobernante, y esto durante muchos años: es un delito de alta traición al pueblo que les ha confiado la administración de la recaudación pública. De Alfonso VI se murmuraba que contribuyó al asesinato de su hermano Sancho II, para quedarse con el Poder de Castilla. ¿Qué se hizo? Bien lo sabéis: se le toma juramento, y ante Su palabra, se acepta su confesión, y él destierra a quien ha dudado.    

Amigos, con el “Juicio de la Gürtel” hemos asistido a la sentencia del Tribunal que no da fe a la declaración del máximo responsable del partido, y los representantes de este pueblo, el Congreso de Diputados, les declaran indignos de seguir gobernando. La sentencia es, sin duda, menos trágica, y resuelto el problema.   

 Amigos, como miembros de una sociedad, nuestras conductas no pueden ser caprichosas; cada uno somos responsables de nuestros actos, y a quien Dios se la da, san Pedro se la bendiga. Amén.

                                                                                             El Golilla/verano/18.                                                         

                                                                                                                

  

 

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